Vegano con bajo presupuesto

Debido a que cada vez es mayor el número de personas que reconocen su efecto positivo, el veganismo se está extendiendo por todo el mundo: es saludable para el cuerpo, fácilmente sostenible para el medio ambiente y protege la vida de los animales. En términos de salud, una alimentación integral, vegana, basada en alimentos de origen vegetal puede reducir significativamente el riesgo de casi todas las enfermedades crónicas importantes. Además, nuevos estudios han concluido que una alimentación vegana produce una carga para el medio ambiente entre 42% y 84% menor a la de la dieta recomendada por el gobierno de los EE.UU. Por último, adoptar una alimentación vegana puede salvar a más de 30,000,000 vacas, 100,000,000 cerdos, 500,000 terneros, un billón de peces y muchos más animales de ser sacrificados en solo un año.

Aunque la popularidad del veganismo ha aumentado en los últimos años, también lo ha hecho el escepticismo, pues se afirma que una alimentación vegana es más costosa que una basada en carne. Desafortunadamente, como consecuencia de un aumento en la demanda de consumidores veganos, algunas compañías comenzaron a fabricar y vender productos sin lácteos a un costo más elevado que el de los que contienen productos lácteos. Debido a que tales empresas tuvieron tanto éxito, muchas otras comenzaron a hacer lo mismo. En poco tiempo, estos precios inflados se hicieron habituales. Por ello, parecería que la alimentación vegana es más cara que otras.

Si bien la transición a una alimentación vegana podría resultar más costosa, al menos al principio, no tiene por qué serlo. Cuando me volví vegana, gasté mucho dinero porque compraba productos de marca. Sin embargo, a medida que me familiaricé con los productos veganos, comencé a preparar más comidas desde cero y aprendí qué marcas son más duraderas y nutritivas. Basándome en mi propio período de transición, me di cuenta de que llevar una alimentación vegana puede ser menos costoso que una a base de carne. He aquí algunos consejos para acabar con el mito.

Cómo una alimentación vegana puede ser económica

Los componentes principales de una alimentación vegana son los granos, las legumbres, los frijoles y las semillas, los cuales son muy asequibles. Los alimentos integrales contienen todos los nutrientes esenciales que el cuerpo necesita y también son los alimentos más baratos que existen. La transición a una alimentación vegana puede incluir muchos de los superalimentos del mercado, que pueden ser más caros, pero no es necesario incorporarlos en todas las comidas. Crear una comida vegana equilibrada y nutritiva es asequible y divertido.

Algunas sugerencias rápidas a la hora de comprar comestibles incluyen la compra al por mayor de artículos como harina, granos, frutos secos/semillas, etc., porque estos alimentos no se descomponen rápidamente. También es útil comprar artículos genéricos en lugar de artículos de marcas costosas, ya que estos saciarán su hambre con la misma facilidad, ¡pero a un menor precio! Vale la pena tomarse un tiempo para explorar las diferentes tiendas de comestibles en el área y comparar precios para futuras compras. Anotar dónde adquirir cada artículo y llevar esas notas al ir de compras no solo ayudará a ahorrar dinero, sino también tiempo.

Tiempo y dinero también pueden ahorrarse haciendo una lista de compras con anticipación dentro de un presupuesto específico para no comprar alimentos innecesariamente. Abastecerse de alimentos integrales es otra forma de reducir los costos, ya que una pequeña porción de alimentos integrales puede mantenernos satisfechos por más tiempo comparados con porciones más grandes de alimentos azucarados o ricos en carbohidratos. Compre frutas y vegetales congelados, ya que pueden ser más baratos y contener el mismo valor nutricional, si no es que mayor, que las frutas y vegetales frescos.

Recomiendo comer cereales integrales para el desayuno; hummus acompañado de lechuga en pan de pita integral para el almuerzo; vegetales salteados con frijoles, vegetales de hojas verdes y arroz integral para la cena; y un batido de frutas como merienda o postre. Un día completo de comidas a base de plantas por un muy bajo costo. Otro ejemplo de un plan de comidas puede ser tofu revuelto y una tortilla de harina integral para el desayuno; tacos de frijoles para el almuerzo; sopa con frijoles y acelgas para la cena; y una crujiente manzana como refrigerio o postre, también a un bajo costo. Hay muchos otros planes de comidas como estos que cuestan muy poco por día, por lo que se ahorra dinero a largo plazo.

Ahorro a largo plazo con una alimentación vegana

No solo es posible contabilizar el costo de los alimentos cuando uno se vuelve vegano, sino que también se puede calcular el dinero ahorrado en gastos médicos. Comer mal en última instancia puede derivar en una enfermedad, mientras que comer saludablemente puede mantenernos fuera del consultorio del médico. Es fácil dejarse llevar por la idea del ahorro a corto plazo, como comprar alimentos que no son saludables solo porque son un poco más baratos en comparación con una opción más saludable. Sin embargo, gastar unas monedas extra en la tienda de comestibles o en el mercado de productores puede ahorrarnos miles de dólares en posibles citas médicas y visitas al hospital.

En caso de que piense que estoy exagerando, eche un vistazo a esta estadística aleccionadora: en un estudio realizado en 1992, los costos médicos directos totales relacionados con el consumo de carne oscilaron entre 28.6 y 61.4 mil millones de dólares. Los costos directos de atención médica atribuibles al consumo de carne se pueden desglosar de esta manera: $ 2.8 - 8.5 mil millones para la hipertensión, 9.5 mil millones para la enfermedad cardíaca, 16.5 mil millones para el cáncer, 14 - 17 mil millones para la diabetes, 2.4 mil millones para la enfermedad de la vesícula biliar, 1.9 mil millones para la obesidad relacionados con los trastornos musculoesqueléticos, y 5.5 millones para enfermedades transmitidas por alimentos. No solo han aumentado estos precios desde 1992, sino que también se han inflado los costos de atención médica.

Al principio, la alimentación estadounidense estándar (SAD por sus siglas en inglés), que implica una gran cantidad de comida rápida, alimentos procesados, azúcar y carnes grasosas, puede parecer menos costosa al comparar productos lácteos y cárnicos con sustitutos veganos. Sin embargo, al considerar que los alimentos de origen animal están relacionados con el cáncer, el costo de la alimentación vegana parece simbólico.

También es importante tener en cuenta que los animales criados por la industria alimentaria son inyectados con hormonas para aumentar su tamaño y hacerlos más rentables. En última instancia, estas hormonas entran en el cuerpo de quienes consumen sus productos y subproductos. Por ejemplo, el ganado lechero recibe hormonas para que produzcan más leche; otros animales reciben alimentos llenos de pesticidas y herbicidas. Estos venenos, que se han almacenado en la grasa y los músculos, finalmente llegan a la carne, la leche y los huevos. El mercurio, los bifenilos policlorados (PCB) y el diclorodifeniltricloroetano (DDT) se encuentran comúnmente en peces y mariscos, y pueden afectar negativamente las funciones reproductivas y hormonales en los seres humanos.

Una alimentación basada en plantas puede ayudar a evitar que todos estos químicos tóxicos ingresen al cuerpo. Hay otro beneficio adicional por sustituir una carne o un producto lácteo con una alternativa vegana: al sustituir la carne por frijoles, su consumo diario de fibra aumenta en veinte gramos. Esta es una forma significativa de abordar la posibilidad de desarrollar cáncer de colon.

En general, la transición a una alimentación vegana es una opción económica, tanto a corto como a largo plazo. El veganismo no solo es útil para el medio ambiente, nuestra salud y la protección de los animales, sino que también reduce nuestro tiempo y nuestros gastos. Cada vez más personas se están volviendo veganas. ¡Pruébelo y experimente los beneficios por si mismo! Visite el Desafío vegetariano de 21 días al VeggieFestChicago.org sitio web como una excelente manera de apoyar su transición.

- por Aastha Saggar, MPH para el equipo del Veggie Fest
Con una maestría en Salud Pública, Aastha Saggar se enfoca en cómo la industria de la carne ha contribuido a una de las mayores crisis de salud pública en el mundo. Su entusiasmo por la alimentación vegana se deriva de su compasión por los animales y el conocimiento de que muchas epidemias que ocurren actualmente en los Estados Unidos están relacionadas con una alimentación poco saludable y falta de ejercicio.

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